SALUTACIÓN
AL VINO NUEVO DE 1999.

 

 

Gracias Mariano. También doy las gracias a un cofrade que me ayudo mucho para hacer esto, y a otro que animándome me dijo: “nos lees una cuartilla... corta mientras nosotros nos bebemos una cuartilla larga”. Las cuartillas están en la entrada, sobre el entarimado.

 

Rodeado por esta pañeta de ilustres cofrades, que hoy se congrega en este lugar para celebrar tu nacimiento, yo, el hermano Rociador, por la gracia de Baco y por el deseo expreso del Cofrade Lías, que con tanto acierto y elocuencia te hermanó para siempre con la música,  te doy la bienvenida y te saludo con toda la reverencia y el cariño que mereces, vino nuevo de la cosecha de 1.999.

 

En estos días, cuando ya la mano sabia del arrumbador ha dejado atrás tus lías, que no tus líos, y te encuentras cómodamente a salvo en el barro seco de la tinaja, es el momento adecuado para saludarte antes de que te rocíen en las criaderas y te unas a tus hermanos de mayor edad.

 

Lo tuyo no es fruto de la casualidad. Eres hijo de una casta resignada , acostumbrada a soportar los rigores de la climatología. En definitiva, de una familia que ha injertado lo mejor de dos continentes para fortalecerte ante la temible filoxera. Por este motivo, tu origen se inserta en nuestra identidad junto con el Inca Garcilaso,  símbolo del mestizaje y de la grandeza de Montilla.

 

Como bien sabemos tú y yo...no soy artista, ni literato, ni músico, pero tenemos una relación más que estrecha. Tú y yo sabemos de amoríos y de rencillas.......

¡Cuántas noches de cielo raso y frío has dejado mi sueño helado ! ¡Cuántas siestas de tormentosas primaveras, con el sol picando entre las nubes, me has tiznado de angustias entre pesadillas y quebrantos ¡ Una invasión de pelusas , manchas, gusanos pelúos y arañas me han acosado ! Pero ya ha pasado todo por fortuna.

 

Más que escribir, voy a describir tu año de gestación desde la poda, las faenas de primavera, las labores, la vendimia y  la pisa, hasta  el nacimiento que hoy celebramos.

 

Cuando estaba en esto, una extraña plaga de gusanos rojos vino a invadir mi ordenador, subrayando la mayoría de las palabras genuinas de nuestra cultura vitivinícola. Como conocedor de toda la fauna parasitaria, rápidamente apliqué un tratamiento de choque para solucionar el problema.

 

Pero el corrector ortográfico del Word no hizo efecto. En cada palabra repetía monótonamente... “no hay sugerencias”. Como la técnica moderna no resolvía mi problema, no tuve más alternativa  que echar mano de la vieja sabiduría popular y rebuscar en mis apulgarados libros de viticultura. Con estos ingredientes fabriqué un remedio en forma de diccionario de urgencia. Os lo trasmito en pequeñas dosis, por si en alguna ocasión os veis afectados por este mal endémico. 

 

Comienzo.

 

QUEBRANTATINAJAS:

No son los individuos que han estado quitando las conchas, sino una variedad de vidueño que da uvas de color verdoso, no muy redondas, hollejo grueso y ásperas al comer.

 

TETA DE NEGRA:

No alude a la anatomía de Naomí Campbell. Es un vidueño que produce uvas gordas y largas, de hollejo duro y racimos apretados. Son sólo para comer.

 

MONTAR EN SECO:

No es práctica onanista. Sino que consiste en dar un corte no adecuado por debajo del pulgar, que interrumpe las corrientes o venas de la cepa.

 

PAJA:

Tampoco guarda relación con el bíblico Onam. Orden dada por el capataz del cordeo, después de haber puesto tiesa la cadena, para mandar a su ayudantes que señalen el lugar exacto donde plantar la cepa.

 

DESTRENCAR:

No significa despojo del abrigo al cofrade Canilla después de la tercera copa. Sino quitar las raíces o trencas que se desarrollan por encima de la soldadura del injerto.

 

DESPORRILLAR:

No se refiere a suprimir cierta adicción por el consumo de drogas blandas. Es quitar con la hachuela la madera seca hasta dejar la cabeza de la cepa muy limpia.

 

HORQUILLAR o AJORQUILLAR:

No es lo que estáis todos pensando. Es el acto de introducir en la tierra un rodrigón o tutor de olivo para sujetar los pámpanos y evitar que estos se desgargolen.

 

AZUFRAR:

Este sí. Echar un polvo...de azufre entre el follaje de las cepas para el control de la tizne.

 

SULFATAR o ASULFATAR:

Es el hecho de pulverizar sobre la vegetación de la viña un caldo terapéutico para combatir el mildiu o, por extensión, cualquier otra plaga o enfermedad. El sentido erótico de los vocablos no nos interesa en este diccionario.

 

DESPUNTAR:

Que no desputar, que sería renunciar al amor mercenario. Suprimir, con una vara de olivo, las zonas de crecimiento de los pámpanos para estimular la salida de los cencerrones.

 

CHANQUERO:

Individuo encargado de suministrar agua para beber a las cuadrillas que realizan las faenas en la viña. El no la probaba.

“Al buen chanquero, mucho vino y poco apero”.

 

ANDANA:

No es el nombre de la vereda que conduce al ventorrillo de los Cuatro Caminos. Sino sendas que se abren en las viñas, recogiendo los sarmientos para facilitar las faenas de vendimia.

“El que en la andana no mea, o es corto de tranca, o es que renquea”

 

QUITAR MAMONES:

No se refiere a la supresión de determinados viticultores, transportistas, bodegueros, cosecheros, cooperativistas y otros chupópteros que abundan en la zona. Es eliminar los brotes que nacen de la parte americana de la cepa, debajo de la soldadura del injerto.

 

SOTA:

No es carta de la baraja, sino ayudante del aperador que comanda las cuadrillas, registrando las cepas y señalando los racimos maduros, que han de cortar los vendimiadores.

 

CENCERRON PUNTERO:

No es el miembro de la orden del cencerrón que destaca y que pretende ingresar en el Gran Capítulo de esta cofradía. Es el racimo, mayor que los rebuscos o cencerrones comunes, que sale en lo más alto del sarmiento.

 

CORTAORAS:

Casi todas cuando se lo propongo. Personal del sexo femenino que realiza las faenas de recogida de uva durante la vendimia.

 

PISAOR:

No es individuo, de más de 40 años, adicto a la Viagra. Sino operario que trabaja en la lagareta para pisar la uva y obtener el mosto.

 

MADRES:

No son las inquilinas del convento de Santa Clara. Sino la parte terrosa del mosto que se deposita al fondo de la tinaja al terminar la fermentación. También se llaman posos, lías , heces, etc.

 

Podría seguir nombrando muchas más palabras relacionadas con la vid y con el vino. No es el momento para ello...

 

Cofrades, el vino nos llama, no le hagamos esperar. Aunque todavía no os he leído completo mi diccionario, ni siquiera he empezado mi salutación sobre el desarrollo de los 12 meses de gestación del vino que hoy saludamos, corto aquí. Para los interesados en completar la información, pueden encontrarla en

WWW punto JUAN PORTERO@ CAPALOP otra @ punto VID.

 

Siguiendo la tradición, he decidido proponer como próximo Salutador al cofrade ... VENENCIA, José Jaime Ruz Ortiz

Lo llamaremos por teléfono.

 

Finalmente, con este acto, marcamos los 10 años de existencia de la cofradía.

 

Es de todos sabido, que hasta que no cumple la década, la viña no comienza a dar buenos frutos, equilibrados y apropiados para producir excelentes vinos. Pero también, a partir de los 10 años, si los cuidados no han sido buenos y pasado ya el vigor de la juventud, las cepas comienzan a ser atacadas por la yesca, el comejé y otros. Y lo más grave, que al no haber sido bien plantada puede verse atacada por la virosis. En este caso, hay que arrancar las cepas, desfondar el terreno y dejarlo descansar durante 8 ó 10 años para poder volver a plantar.

 

Yo, sin embargo, estoy viendo la viña, que de eso algo entiendo ... Y no observo cepas con virosis, ni yesca, ni comejé, sino plantas vigorosas y equilibradas dispuestas a dar buenos frutos. Esa es nuestra cofradía. En nuestras manos está su futuro. Vamos a abonarlo con el esfuerzo de todos y con la amistad.

 

“QUIEN CRÍA VIÑA, CON ELLA SE ENCARIÑA”.

 

Y basta ya... Res, non verba... Vayamos a los hechos. Y dejemos, para más adelante,  las palabras.

 

En esta ocasión tan solemne... La bodega es vuestra....

 

Bebamos...