Cofradía de la Viña y el Vino de Montilla
SALUTACIÓN DEL VINO NUEVO

Día de los Santos Vinocentes 2.007
- BODEGA DE LA TOBA

 

PRESENTACIÓN:

Prudencio Ostos Domínguez
Cofrade Mosto


SALUTADOR:

Rafael Aguilar Portero
Cofrade Fino

 

Meritísimos Cofrades, amigos y amigas, familia:
La Cofradía de la Viña y el Vino se reúne un año más, con toda la solemnidad que el nacimiento del vino de este año requiere.
Agradezco al Cofrade Mosto su atrevimiento al nombrarme su sucesor. Me comunicó el viernes Santo, en la casa de los Romanos, (buen día y buen sitio) que sería el Salutador. Solo me queda pedirle a nuestro Nazareno, que me ayude con la cruz (en el buen sentido) que el ex senador me pasó ese día; y que el pánico escénico no se apodere de mí.
Quiero agradecer a Rafael Rodríguez Portero que nos haya dejado esta bodega, antigua lagareta, lugar que entre otras cosas, le sirvió de estudio para hacer el monumento al Inca Garcilaso.
Al cofrade Cobijo, quiero decirle que no voy a descubrir  la otra mitad de los medios, aunque sí podría hablar de la otra mitad de las medias, pero no es el momento.
Tengo claro que es el vino el que nos convoca hoy aquí, y no mis torpes palabras; por lo que quiero expresaros mi agradecimiento y admiración hacia todos los que habéis venido, y mi reconocimiento a los que me han ayudado, especialmente a Mercedes. Bueno, voy a empezar a ver si acabo rápido, que empecemos pronto a beber.

 

SALUTACIÓN

Querido vino nuevo; me voy a permitir, al igual que algunos cofrades, magníficos oradores que me han precedido, el hablarte de tú. Te diré que cuando el Cofrade Mosto me confirmo que lo sucedería, en un principio tal honor me dio alegría; pero seguidamente me dije: ¿qué le cuento yo al vino?

Días después, me encontré con un papiro que me traje de Egipto, en el que están representados la vendimia y pisado de uvas, así como las ofrendas de vino; son dibujos que están presentes en las paredes de muchas tumbas egipcias desde la primera dinastía. Ya ves: hace mas de 5000 años a tus antepasados los pintaban en las paredes.

 

Un antiguo proverbio egipcio reza: «En el agua puedes ver reflejada tu cara, pero en el vino siempre aparece tu mejor cualidad». Los dibujos del pergamino con temas vinícolas, me hicieron pensar que  podía habl-arte del arte y el vino a través de los siglos, dos de las cosas que más me apasionan. ARTE Y VINO.

Como anécdota, te contaré que en alguna ocasión y por despiste, he mezclado óleo y vino. Tengo la costumbre de limpiar los pinceles en un catavino, en el que echo dos dedos de aguarrás; y la distracción del momento, en alguna ocasión, me ha hecho confundir la copa y dar un trago de trementina con pigmentos varios, Puedo decir, a mi edad, que he sobrevivido a la degustación de alguna que otra pócima de esas.
Pero bueno, no te preocupes. No voy hablar de venenos ni de mí, sino de los grandes pintores de la Historia: Tiziano, Rúbens, Goya, Velázquez, Picasso... y algunos más cercanos.
Y de por qué razón, los pintores se han inspirado tomando como excusa la uva, el vino y sus símbolos, a lo largo de la Historia de la humanidad. Durante siglos, el vino ha mantenido una vitalidad artística encomiable; ha posado cientos de veces para pintores que lo retrataron en cuadros de todas condiciones y gustos. Sin el vino, a la humanidad le faltaría una parte importante de sus valores y manifestaciones culturales. Incluso se le asigna un dios y se le llama "bebida divina" El vino sufre, a su vez, una -podríamos decir- segunda "aculturación". Y es que a los seres humanos les ha sorprendido siempre el poder estimulante del vino, capaz de provocar la euforia en el ser más abatido, así como de soltar la lengua al más tímido. "Si bebes agua, nunca podrás producir una obra de arte", decía el poeta griego Cretino.

También la Cofradía va teniendo sus refranes:
“El fino justifica los medios”.
“Lo bueno, si bebes, dos veces bueno”.
“Hemos venido por todos los medios”.
“Vivo sin beber en mí”.
Añadiría “Vivir es haber bebido”. O “vino mientras hubo vino”;  o este otro de una sola palabra digno de la Hermandad de la Santa Pereza “diVINO”.

Y después de este toque de humor, voy a intentar describir algunas obras relacionadas con el vino  y  los grandes pintores de la historia.

 

RUBENS

Si existe alguna figura a la que Rubens concedió un interés especial y en la que se reconoció en parte, es el mítico Sileno, maestro de Dionisos y miembro de su procesión báquica. Su naturaleza es rica en contradicciones: hombre y bestia a la vez, figura a veces cómica, a veces fracasada. No obstante, es un personaje conocido por decir la verdad (“in vino veritas”), lo cual le crea problemas.
Rubens pintó y dibujó a Sileno multitud de veces. Nos lo muestra tembloroso, desnudo, enorme y carnoso en una escena bacanal, rodeado de un séquito que le sigue en creciente frenesí. Nos retrata la posesión dionisiaca, como un encantamiento que perturba la razón y que deja manifiesta la condición animal del hombre. 
 

 

Sólo en soledad, Sileno es un creador y revelador de verdades que únicamente le pertenecen a él: es sabiduría divina conseguida en la embriaguez solitaria. Rubens considera necesario representar la realidad de la carne y no escapar de esa realidad apelando al intelecto.
Las bacanales de hoy son los botellones. Allá por el año 180 a. de C. el Senado Romano prohibió las bacanales, por ir en contra de las normas establecidas, eran fiestas que celebraban en honor de Baco, estaban presididas por el desorden y la juerga, en la que corría el vino, mientras buscaban los secretos de la vida.
Los botellones de la juventud actual son parecidos a la bacanales de hace mas de 20 siglos, con la diferencia de que antes bebían solo vino y hoy beben destilados a grandes tragos, gran error, pues creo que la vida hay que bebérsela a pequeños sorbos, como el vino.

 

TIZIANO

 

De todas las bacanales que he visto, si tuviera que elegir una me quedaría con:
La Bacanal de Tiziano. Tiziano ilustra el tema mitológico de la llegada del dios del vino a la Isla de Andros, que le estaba dedicada; ya que por sus ríos corría vino en vez de agua. Sus habitantes esperan la llegada de Baco dedicados a la fiesta del vino. Son magníficos el colorido y el movimiento de las figuras, y por supuesto, el espléndido desnudo femenino en reposo, a cuyo lado camina tambaleándose un lindo niño borrachito. Hoy día, Tiziano seria excomulgado como mínimo. Y no se que pensaría la ministra de Sanidad… y la sociedad actual de pintar niños borrachines….

 

LEONARDO DA VINCI

 Entre sus diversas facetas, pintor, científico, filósofo… También hay que mencionar que fue gastrónomo.
Trabajo en varias taberna de Florencia; y fue nombrado jefe de maestros de festejos y banquetes de Ludovico, "El Moro". Sobre el vino dejo escrito:
“Sé moderado con el vino, toma un poco con regularidad, pero no en otro momento que durante las comidas, ni con el estómago vacío; ni alargues ni demores [la visita a] el retrete”.

La Cena de Leonardo está sembrada de detalles desconcertantes y para los amantes de la cristología la obra esconde un mensaje oculto sobrecogedor, pero no voy a entrar en ese tema tan apasionante.
Sino en como, al contrario de otras ultimas cenas pintadas por otros pintores, en las que hay grandes copas o jarras de vino, Leonardo pinta una mesa en la que aparecen platos bastante humildes, con unos sencillos vasos, por cierto, muy parecidos a los que en nuestro pueblo se ponen para los medios de vino.

 

 

 

MIGUEL ÁNGEL

No voy a entrar en el tema de las esculturas y el vino, pues nos darían aquí las uvas. Pero no me resisto hacer referencia a una magnifica obra de Miguel Ángel “Baco Ebrio” fue un pedido del Cardenal Diario. que rechazó al no quedar de su gusto. Representa al dios Baco adolescente, embriagado, levantando una gran copa, con una figura a sus pies que está comiendo de las uvas que el dios tiene en la mano, el cual por sus ojos, denota su estado de ebriedad. El pié delante del otro permite estabilidad a la obra.

 

VELÁZQUEZ

 

Con frecuencia se acusó a Velázquez, uno de los escasos pintores españoles que pintan escenas mitológicas, de tratar con poco respeto, en clave de burla, las hazañas y argumentos de los dioses clásicos. Lo que realmente hacía, guiándose de su magnífico realismo, era bajar los dioses a la tierra de los mortales. La manera mejor y más realista de representar el triunfo del dios del vino, fue presentándole acompañado de un grupo de borrachos habituales y cotidianos. El artista quiso representar a Baco como el dios que obsequia al hombre con el vino, que lo libera, al menos de forma temporal, de sus problemas cotidianos.

GOYA

El vino no faltaba en ningún regocijo, fuera de pobres o de ricos, en la España del siglo XVIII. En algunos tapices de Goya, especialmente en los festivos o de recreo, aparecen las referencias icónicas al vino.

Así, en el de “La Merienda”), se ven unas cuantas botellas de vino en el suelo, junto a los platos, y dos de los majos brindan muy alegres con vino en vasos de cristal.
En la bellísima pintura “La vendimia”, escena galante referida a la estación otoñal, un aristócrata ofrece un racimo a una dama, mientras un niño extiende sus bracitos pidiendo que se lo entreguen a él. Detrás hay una vendimiadora con un cesto de uvas en la cabeza, al fondo se ve la viña donde están cortando los racimos.

 En estas escenas populares españolas, Goya usa el vino para expresar la alegría de vivir.

 


VAN GOGH

 

Maravillosa su “Naturaleza muerta con botella y dos vasos”, pintura realista donde hay referencias al barroco. La botella y los vasos con el oscuro vino, se recortan sobre el fondo oscuro en un afán de dotar de mayor volumen a los elementos, la iluminación empleada crea un acentuado contraste de claroscuros, que dota de una mayor realidad la composición. Dan ganas viendo el cuadro, de coger uno de los vasos y beberlo, Van Gogh, cuando pintó vino, lo pintó de verdad.


PICASSO

Pablo Picasso interpretó a través de todas las artes su particular visión del universo, que gira en torno al dios romano y al vino.

Hay una frase de Picasso que dice: "El arte es una gran mentira que nos acerca a la verdad". Y en el vino esta la verdad. (“in vino veritas”)
El legado artístico del malagueño, se nutre de numerosas obras inspiradas en el apasionante mundo del vino. En los bodegones de su época cubista, y las series mitológicas, donde las celebraciones en torno a Baco están muy presentes. También hizo en cerámica jarras con personajes báquicos. Incluso en las señoritas de Alviñon incluye un racimo de uvas, a los pies de las famosas Venus.
En su época cubista siempre he pensado que la botella estaba vacía,  igual que las copas, imagino que se las bebía antes de pintarlas, pues muy derechas no le salían.

 
 

Gran parte de la multitud de los grabados que hizo, están dedicados a la figura del artista, del creador. En varias de las imágenes que los componen, éste se transforma en Minotauro. Aparece desnudo, recostado, con una copa en la mano, junto a hombres y mujeres también desnudos. Picasso presenta al artista como un monstruo en plenitud creativa. ¿Un animal, un dios …? En su mano, el vino vuelve a ser aquello que fue en la antigüedad: un elixir que concedía al hombre la posibilidad de experimentar la fuerza de la naturaleza.


JOSÉ GARNELO

No podía olvidar al maestro de Picasso, nuestro querido José Garnelo, quien trató el tema del vino magistralmente.
Quiero destacar “La Bacante” pintada en 1.936. Y que como bien sabe nuestro cofrade “pajuela”, erotólogo y director de ”La Casa de las Aguas” el desnudo de la sacerdotisa de Baco coronada de uvas, resulta magnífico, siendo, sin duda, el mejor emblema del museo Garnelo.

 


ETIQUETAS

Hay botellas que llaman la atención antes de que se cate su contenido, con etiquetas de artistas contemporáneos como Tàpies, Arroyo, Saura o Chillida. (y también algunos paisanos). Pintores que hacen de ese vino algo aún más especial.
Hace poco leía que en Nueva York subastaban etiquetas de vinos diseñadas por,  Picasso, Miró, Dalí…
Son de destacar las bodegas de Cruz-Conde, que fueron pioneras al encargar a Julio Romero el anuncio de sus vinos, y las populares etiquetas de Anís 'La Cordobesa'.

 

La semana pasada me regalaron una botella de Moscatel de un pueblo de Badajoz, en cuya etiqueta viene mi gran amigo José Antonio Ponferrada, pintado de Apóstol por mi buena amiga Mª José Ruiz, la botella se llama Vino de San Pedro. Pienso que está bien eso de ponerle nombre bíblico al vino, pues ya hemos dicho que es divino.

 

BARRILES, BOTAS, TONELES…

Habría para escribir un libro como un ladrillo, de lo escrito y dibujado en las botas de las bodegas Montillanas.
Es digna de ver la bodega montillana de “La Toba”, donde el artista Rafael Rodríguez, además de cuidar el vino con los saberes heredados, de vez en cuando, usa los barriles como pizarra, y como buen maestro, domina la tiza, escribiendo sobre el frontal del tonel poemas suyos ilustrados con dibujos exquisitos, obras que son para contemplarlas con una copa de fino sacada de la bota, con la destreza de su venencia. Como es muy exigente, lo normal es que cuando vuelvas otro día lo haya borrado, y si la inspiración le ha tentado haya otro poema en su lugar. Y otra vez con la copa en la mano, la conversación será si el vino también ha cambiado, o si está como la última vez.  Queridos cofrades: aprovecho para pediros que nombremos a Rafael Rodríguez “Mentor de La Toba”. Meritos sobrados tiene y nadie como él ha heredado la maestría de elaborar y servir un buen vino y cuidarlo como si de una obra de arte se tratara.     
Deseo destacar la bota que le dedicó Pepe Duarte a Rodríguez en esta bodega, mientras nos explicaba la interactividad del espacio plástico, teoría del equipo 57, que por cierto este año cumplen 50 años, y tantos honores están recibiendo a nivel nacional e internacional

 


Y AKBO

Compañero vino nuevo: no me despido, pues espero verte durante algunos años. Nos iremos encontrando por diversos sitios, Hoy te hocicaré en la cuna magnifica de las  tinajas, iré bebiendo como creces. Tu color, matices y tonalidades, me dirán como esta tu cuerpo, la edad y el estado en el que te encuentras; veré si estás limpio, o si como mis alumnos, aún estas agarrado a la madre. Te giraré en magnificas copas, para ver como chorrean tus piernas o lagrimas, el carácter de tu viscosidad me dirá que tal andas de fluidez. Oleré tus moléculas aromáticas, lo haré metiendo mi narizota sobre el agujero que te retiene,  también te desearé por vía retronasal, te llevaré a la boca y te haré un pequeño borboteo aspirando aire para recibir nuevos aromas tuyos. Ya veras cuando te hagas viejo como discutimos sobre tu bouquet. A los que mejor te conocen los premian, y en las universidades te estudian, y lo científicos se pasean por el mundo hablando de tus cualidades: como sigan así van a terminar vendiéndote en las farmacias, ¿te imaginas?, “Pepe, pásame una docena de ampollas de fino, grandes o chicas, tamaño biberón del abuelo y una caja de eso que tú sabes…  Queda esperar que los vinos que ahora nacéis, seáis inspiración para los nuevos artistas. Y nos sigáis inspirando a los que queremos seguir creando.
Por último quiero agradecer al bodeguero que hoy nos acoge R.R P, del que puedo presumir de ser amigo y pariente, que tenga poesía escrita en sus tinajas, y botas llenas de vino y arte, y que sigan criándolo como el bien sabe.
No hay dicotomía, Vino es arte y arte es vino.          
Bebamos arte.

                          SALUD

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